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Capilla de Nuestra Señora del Carmen

Capillita de la Quinta, así es como conocemos la Capilla de Nuestra Señora del Carmen, construida en 1960 por iniciativa de las familias fundadoras, las cuales donaron el terreno que ocupa actualmente, en el Parque Fundadores de la Quinta Avenida de Playa del Carmen y que ellos mismos junto con algunos de sus trabajadores edificaron piedra a piedra con sus propias manos, para tener un lugar donde venerar a la patrona de los pescadores, ocupación que mantenía a sus habitantes y dio origen a la fundación de Playa del Carmen.

Este gran testimonio de fe, se vio materializado hace más de 50 años con un modesto recinto de 12 metros de largo por 6 metros de ancho al estilo tradicional de sureste y con sus tres cruces en la fachada cuyo frente veía al mar para que cuidara a los pescadores y celebrar la Santa Misa cada vez que se tenía la oportunidad de recibir la visita de algún Padre que visitaba el lugar para cruzar a la Isla de Cozumel.

A los 10 años de vida del recinto por encomienda del Santo Padre hace 40 años llegaron los misioneros Legionarios de Cristo encabezados por Monseñor Jorge Bernal para hacerse cargo de la Prelatura del Estado de Quintana Roo y de esta forma la Capillita de Nuestra Señora del Carmen fue atendida de forma permanente y sin muchos cambios aparentes en el desarrollo de la ciudad.

Fue hasta hace 15 años que la ciudad comenzó a tener crecimiento ya que durante 25 años solo fue lugar de paso para todos aquellos turistas y gente de la región cuyo destino era la Isla de Cozumel, sin embargo a medida que la ciudad de Playa del Carmen tomaba forma y su población fue creciendo la Quinta Avenida se había convertido en la avenida más importante de la ciudad.

Hace más de 5 años y por encargo de Monseñor Pedro Pablo Elizondo actual Obispo del Estado de Quintana Roo, llega a Playa del Carmen el Padre Fernando Rodríguez, L.C., como Superior de la Comunidad Misionera y toma la iniciativa de remodelar la Capillita de la Quinta, encargando el proyecto al Arquitecto Carlos Rodríguez Martínez, el cual toma como referencia el estilo Franciscano de las primeras iglesias del sureste y propone cambiar el acceso desde la Quinta Avenida, por lo que decide construir al frente pero separado 4 metros de la Capillita original, un campanario de 16 metros de altura que enmarque el acceso principal con la construcción de un arco monumental de medio punto y tres nichos en la parte superior para colocar las campanas y coronado todo el frontispicio con una gran cruz.

Al fondo en la parte posterior donde se encontraba el atrio antiguo se construye una gran bóveda separada también 60 centímetros de la Capillita original, para alojar el altar principal con una gran ventana al mar y de esta forma conservar la vista al mar durante la meditación o celebración de la Santa Misa, además se dejaron dos ventanas laterales una a cada lado para que las personas a su paso por el parque o la calle lateral pudieran ver su interior.

La Capillita original fue remozada en su totalidad, se retiró todo su aplanado interior y exterior que se encontraban en muy mal estado, descubriendo sus muros de piedra para volver a recubrirlos nuevamente con mortero, además de incluir vigas de madera en su plafón para cambiar todas las puertas y ventanas de madera al mismo estilo conservador, cuenta en su interior con un Vía Crucis original pintado a mano por artesanos indígenas de Cuzco, Perú, realizado al mismo estilo del conjunto de la Capillita, todo se pintó de color blanco con las esquinas redondeadas y un nicho de piedra al costado con una imagen de cantera de la Virgen del Carmen realizada especialmente para ese lugar.

De los detalles que quiso destacar el Arquitecto Carlos Rodríguez fue el área del frente donde recrea la existencia de un cenote característico de la región y el cual es cruzado por un puente de madera simbolizando la relación entre lo mundano y lo sagrado y el cual pasa a través del arco monumental de la fachada, además de que existe una armonía formal la cual se puede descubrir si se tiene la oportunidad de detenerse frente al mar y hacer un recorrido visual desde el cielo, la cruz sobre la fachada, el arco monumental, la cruz sobre la cúpula a través del nicho sobre la puerta de acceso a la Capillita y rematar la vista en la ventana al mar al fondo del altar y el punto de acceso.

Cuando visites Playa del Carmen y en tu paseo por la Quinta Avenida, al pasar por la Capillita de la Quinta no pierdas la oportunidad de voltear al cielo, descubrir la armonía y dar gracias a Dios por todas las cosas bellas que tenemos y disfrutamos día a día.

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